Artículo
publicado en El Sol de Puebla
Hospital Betania
Fundación Tamariz Oropeza
¿Oye,
Pero no Entiende?
Por el Dr. Pascual ESTRADA ESTRADA
Otorrinolaringólogo y Cirujano de Cuello
En variadas ocasiones hemos visto
o escuchado este anuncio, haciendo referencia a nuestra audición
y a la necesidad de usar un aparato para la sordera.
Pero
la audición es mucho más que eso, se trata de un órgano especializado, que controla no sólo
nuestra audición sino también el equilibrio, a través de un nervio craneal llamado
el octavo par o estatoacústico.
Tenemos dos oídos, situados a cada
lado de nuestra cabeza para que nos proporcionen una audición de
tipo estereofónico y así evitamos la molestia de tener que mover
la cabeza hacia el sitio donde se origina algún sonido. Todas las
partes que integran el oído son importantes; el oído externo está
formado por el pabellón auricular u oreja y el conducto auditivo
externo, los cuales permiten que
el sonido se dirija hacia
el tímpano, membrana que separa el oído externo del oído medio.
El oído medio o caja timpánica contiene
en su interior a la cadena de huesecillos del oído (martillo, yunque y estribo) los cuales funcionan como un sistema de palancas que van transmitiendo
las vibraciones que el sonido
produce al chocar contra el tímpano y que son transmitidas por los huesecillos hasta el nervio de la audición (coclear) que se encuentra
en el oído interno junto con el nervio del equilibrio (vestibular).
Para que los huesecillos puedan moverse es necesario que esa caja del oído medio esté llena
de aire, el cual llega desde la nariz a través de un conducto llamado
trompa de Eustaquio.
Todas estas estructuras pueden alterarse
por algún padecimiento y provocarnos molestias como son la sordera
o el vértigo. Algunos ejemplos de estas alteraciones podrían ser:
Tener una oreja muy pequeña o incluso ausente (problema congénito
relacionado con infección por el virus de la rubéola en los primeros
tres meses del embarazo) o afección del conducto auditivo externo
siendo éste muy estrecho o inclusive inexistente lo cual provoca
sordera al no poder pasar el sonido del exterior hacia el oído interno;
igual situación sucede con el tan habitual tapón de cerumen, que
las personas "muy limpias" se provocan cuando utilizan cotonetes para limpiarse los oídos. A nivel del oído medio, un tímpano
roto ya sea por algún golpe o por introducir objetos, a menudo puntiagudos
en el conducto auditivo con la finalidad de rascarse o limpiarse
el oído y que accidentalmente perforan la membrana
timpánica lo cual impide que exista una adecuada transmisión del
sonido; otro problema es la falta de una buena ventilación del oído
medio provocado por una trompa de Eustaquio que no funciona adecuadamente
por problemas originados en la nariz o garganta y dan lugar a una
sordera o a una infección del oído; otra situación mas es la falta
de movilidad de los huesecillos, específicamente
el estribo, cuando existe deposito de hueso duro a su alrededor
(otoesclerosis).
Por último, problemas a nivel del
oído interno que afectan al mismo nervio auditivo debido a infecciones
de vías respiratorias de tipo viral o bacteriano, traumatismos,
ruido intenso en forma prolongada o en forma súbita, diabetes presión
arterial alta, la edad, el síndrome de Meniére o los tumores del octavo par, que además de sordera
provocan zumbido de oído y alteraciones del equilibrio (vértigo
o mareo).
Para investigar todo esto, es necesario
ser examinado por el médico especialista en OTORRINOLARINGOLOGÍA,
quien explorara en forma dirigida las áreas del oído, nariz y garganta
ya que cualquiera de ellas puede ser responsable de la sordera;
además realizará el estudio específico de la audición que es la AUDIOMETRIA la cual permite cuantificar la pérdida
de la audición e identificar su sitio de origen (oído externo, medio,
interno o el mismo nervio auditivo) ya sea de un sólo lado o de
ambos; igualmente el especialista determinará si es necesario hacer
estudios más profundos en caso de que el padecimiento se acompañe
de vértigo (electronistagmografía, tomografía computada, resonancia magnética).
Después de haber realizado todos
estos estudios, el médico otorrinolaringólogo determinará la causa del problema e indicará
el tratamiento médico o quirúrgico específico que corresponda y SOLO ANTE EL FRACASO de todas estas medidas,
indicará y adaptara él mismo, el auxiliar auditivo eléctrico ("aparato para la sordera") en uno o en ambos oídos, por vía aérea u ósea,
tipo caja, curveta, endaural, intracanal, audiolente o incluso el implante coclear según sea el caso.
Por lo anteriormente expuesto, le
recomiendo que no ponga su audición en manos de un vendedor o técnico
auditivo, cuyo objetivo primordial es vender "audífonos para
sordera" sino en el médico especialista en oídos, nariz y garganta
quien siempre le ofrecerá un diagnóstico y tratamiento integral.
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